Esta mañana al salir a mis cotidianas tareas mañanera, es decir, al sacar a Dante al Parque para que diera su paseo matutino en busca de efluvios de hermosas hembras, me he encontrado con el primer mirlo mejor dicho mirla con todo el pico repleto de finas hierbas, señal inequívoca del despertar de la primavera, ahora solo falta el anuncio del Corte ingles...